Los refrescos se destacan como una de las fuentes más importantes de caries presentes en la dieta, abarcando a personas de todas las edades.
Ácidos y subproductos ácidos del azúcar presentes en los refrescos desmineralizan el esmalte dental, contribuyendo a la formación de caries.
En casos extremos, el esmalte desmineralizado combinado con un cepillado deficiente, bruxismo y otros factores, puede llevar a la pérdida del diente.
Las bebidas sin azúcar, que representan apenas el 14% del consumo total de refrescos, son menos perjudiciales. Mientras tanto, las demás son acidíferas y son potencial causa de problemas.
Se están consumiento cada vez más
¿Cuántos niños en edad escolar beben refrescos? La estimaciones varían, algunas indicando que uno de cada dos niños -otras señalan cuatro de cada cinco- toman al menos un refresco o bebida gaseosa por día. Mientras que una de cada cinco consumen un mínimo de cuatro diarias.
Algunois adolescentes llegan a la cantidad de doce diarias.
Porciones mayores agravan el problema. De 180 ml. en la década del 80, el tamaño de los refrescos aumentó hasta 570 ml en los 90.
No sólo los niños y los adolescentes son personas en riesgo. El consumo prolongado de refrescos dulces tiene un efecto acumulativo en el esmalte dental. Al aumentar la expectativa de vida, cada vez más personas tienen probabilidad de presentar problemas.
Qué hacer
Niños, adolescentes y adultos pueden beneficiarse con la reducción del número de refrescos que consumen, y también con las terapias bucales disponibles. Algunas medidas a tomar son:
-
Substituya los refrescos por bebidas diferentes: tenga en la heladera bebidas que contengan menops azúcar y ácidos, como agua, leche y jugo de fruta 100% natural. Consuma esas bebidas y estimule a sus hijos para hacer lo mismo.
Enjuague la boca con agua: después de consumir un refresco, haga un buche con agua para remover vestigios de bebida que puedan prolongar el tiempo que el esmalte queda expuesto a los ácidos.
-
Use crema dental y solución para enjuague con flúor: el flúor reduce las caries y fortalece el esmalte dental, por lo tnto cepíllese con una crema que contenga flúor, como Colgate Total® 12. Hacer buches con una solución con flúor también puede ayudar. Su dentista puede recomendarle usar el que usted compra en la farmacia o el supermercado, o recomendarle uno más concentrado, dependiendo de la gravedad del problema. También existen cremas especiales con mayor concentración de flúor.
-
Apliocación de flúor con un profesional : su dentista puede aplicarle flúor en forma de gel, espuma o solución.
Los refrescos son implacables con sus dientes. Reduciendo la cantidad que se ingiere, practicando una buena higiene bucal, y buscando ayuda con su dentista, usted puede neutralizar sus efectos y disfrutar de una mejor salud bucal.