| Según un estudio que destaca un factor importante que influye en el aumento de la obesidad entre los jóvenes, publicado en Journal of the American Medical Association, registró un descenso firme en la actividad física en 1.032 chicos de 10 lugares de Estados Unidos que fueron seguidos entre los 9 y los 15 años.
Menos de un tercio realizaba los niveles recomendados de ejercicio físico a los 15 años, reveló el estudio.
Los resultados no son una buena noticia para la salud de esta generación en las próximas décadas, dijeron los autores.
"Estamos enfrentando una epidemia de obesidad", señaló en una entrevista telefónica el pediatra Philip Nader, de la University of California en San Diego, quien dirigió la investigación. "No sé cuánto le llevará a la sociedad despertar y decir "¿qué está pasando aquí y qué puedo hacer?", agregó.
Los expertos hicieron que cada participante del estudio, que se realizó entre el 2000 y el 2006, porte un dispositivo llamado acelerómetro, que controla la actividad física, durante una semana a los 9, 11, 12 y 15 años.
A los 9 y 11 años, más del 90 por ciento de los niños cumplía con el nivel de ejercicio recomendado de al menos una hora diaria de actividad moderada.
Pero a los 15 años, sólo el 31 por ciento alcanzaba esos niveles aconsejados de actividad en los días de semana y tan sólo el 17 por ciento lo hacía durante los fines de semana, indicaron los investigadores.
Los niños eran más activos que las chicas, pero ambos mostraban las mismas características de disminución en el nivel de actividad a medida que crecían.
Las niñas caían por debajo del nivel recomendado de una hora diaria a los 13 años en promedio los días de semana y a los 12,5 años durante los fines de semana. En tanto, los varones lo hicieron a los 14,5 y a los 13,5 años, respectivamente.
Si una persona no logra establecer buenos patrones de actividad física temprano en su vida, es mucho más difícil hacerlo más adelante, según James Griffin, del Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano de Estados Unidos, parte de los Institutos Nacionales de Salud.
La entidad estadounidense respaldó el estudio.
"La preocupación no es sólo la obesidad, sino además la pérdida de una oportunidad para construir músculos y huesos. Ambas cosas suceden justo cerca de la pubertad. Si no se los genera en ese momento, es mucho más complicado hacerlo después", dijo Griffin en una entrevista telefónica.
Según los especialistas, el ejercicio ayuda a una persona a mantener un peso saludable, demorar o prevenir la forma más común de diabetes y evitar los problemas cardíacos y algunos tipos de cáncer.
El Gobierno estadounidense indica que el 32 por ciento de los niños del país tiene sobrepeso y el 16 por ciento, obesidad.
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