| Incluso los pacientes que no responden a medicamentos o cambios alimentarios y que no pueden consultar a un psicólogo conductista "no deberían resignarse a vivir como prisioneros en sus hogares", dijo el doctor Jeffrey M. Lackner a Reuters Health.
Cada vez más estudios demuestran que las personas con SCI pueden aprender habilidades muy estructuradas para manejar los problemas intestinales, agregó Lackner, de la University at Buffalo, en Nueva York.
El equipo dirigido por Lackner halló que las estrategias simples de autocuidado que los pacientes aprenden mediante un programa para el hogar, como evitar los "alimentos disparadores", llevar un diario de síntomas y controlar el estrés, serían tan efectivas como la terapia conductual a cargo de un profesional.
Las personas que viven con hábitos intestinales alterados, dolor abdominal y SCI son los mejores candidatos para la terapia conductual de manejo de la enfermedad, en especial porque existen pocos medicamentos para tratar el SCI.
Los programas de terapia cognitiva conductual (TCC) tradicionales demandan tiempo para las sesiones con un profesional, lo que es difícil para muchos pacientes.
El equipo comparó la efectividad de dos programas de TCC, uno de corto plazo y otro prolongado, con ninguna intervención entre 75 pacientes con SCI durante más de 16 años.
Un tercio de los participantes realizó un programa dirigido por un profesional durante 10 semanas; otro tercio realizó un programa de cuatro semanas autoadministrado, pero bajo control de un terapeuta y el tercio restante (grupo de control) se colocó en lista de espera para recibir terapia conductual.
El análisis, realizado dos semanas después de la finalización de la intervención más prolongada, demostró que el programa autoadministrado era tan efectivo para aliviar el dolor abdominal y los síntomas intestinales como la terapia tradicional.
Ambos programas fueron mejores que la falta de intervención.
El equipo tratará de "ampliar y reproducir" estos resultados en un ensayo multicéntrico sobre una cohorte más grande y diversa, finalizó Lackner.
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